¿Es un tacto o un Hamilton?

Queridas mías, ¿conocéis la diferencia entre un tacto y supertacto? Un tacto es cuando la matrona mete sus dedos en tu vagina para calcular la dilatación del cuello de tu útero. Y un supertacto es cuando arremeten y te despegan la bolsa.

De hecho los tactos deberían limitarse muy mucho, pero por desgracia en España se hacen como si te fumaras un cigarrito, cada hora te arrean uno. En los países nórdicos ni te tocan, pueden saber cuánta dilatación llevas por tus gritos. En Inglaterra (y en muchos otros lugares ya) toman de referencia la “línea púrpura” para saber de cuántos centímetros estás. Y no tiene nada de invasivo, pones a la parturienta a 4 patas en el suelo (por cierto, así se pare estupendamente, yo lo he hecho dos veces) y te fijas en la línea que aparece en el ano de ese color, cuando llega al coxis ya está en completa. No parece difícil, ¿verdad? Y te ahorras tactos innecesarios. De hecho la OMS recomienda un tacto cada 4 horas y la SEGO cada 2-4 horas. Pero has pensado alguna vez para qué sirve: para alcahuetear de cuánto estas, sólo eso. Y aún así no te dice cuándo vas a parir, en mi segundo embarazo estuve un mes de 3 cm, y otras mujeres pasan de 1 a 10 en una hora, así que no sirve de mucho ningún tacto.

Normalmente un tacto es incómodo pero no doloroso, en cambio la Maniobra de Hamilton, también conocida como “el meneillo” si duele, y mucho.

images33Esto consiste en despegar las membranas de la bolsa amniótica de las paredes del cuello del útero, el problema es que en la mayoría de las veces se hacen sin consultar a la embarazada y puede asustar porque puedes sangrar horas después. Y todas las embarazadas sabemos que sangre es motivo de alarma, ¿para qué provocar más tensión en ese momento de tu vida? ¿No es suficiente tensión ya saber que tienes que cagar un melón por dónde cabe un limón?

Lo mejor es que la OMS no garantiza que esta práctica acelere el parto, motivo por el que se suele hacer. Como siempre, todo el mundo tiene prisas menos el bebé.

Lo confieso, yo pedí un Hamilton. Y sí, me arrepiento porque no sirvió para nada. En mi tercer embarazo llegué agotada (como todas, pero con otras complicaciones como estar sola con 2 hijos mas) y en la consulta con mi tocólogo en la semana 40 le rogué un Hamilton y me dijo: “¿sabes lo que es?” ….Y yo pensé: “casi mejor que tú.”
Me lo hizo, me dolió barbaridad, sangre un poco esa tarde y esperé porque me dijo: ” te espero esta noche entonces”. Eso fue un miércoles (creo recordar), y ya llevaba varias semanas de 2-3 cm sin ningún cambio. Esperé ansiosa que las contracciones esa noche aumentaran pero para mi sorpresa pasó el jueves, el viernes, el sábado….casi una semana!!! Hasta que el lunes a mediodía fui a buscar a mis hijos al cole chorreando porque había roto aguas. Así que espero que mi experiencia os sirva de ejemplo a todas: ¡no sirve para nada y duele!

Haceros un favor, el único que tiene permiso en meter la mano en vuestra vagina es el mismo que empujó la semillita con su pene.

2 thoughts on “¿Es un tacto o un Hamilton?

  1. Carlota dice:

    Yo tb pedi el Hamilton para acelerar el proceso, pero en mi caso si que funcionó, empecé con contracciones flojitas en 24h y di a luz en algo mas de 48h. Eso si, yo rogué que me hicieran un tacto para ingresar en el hospital (me habian mandado para casa una hora antes porque no habia empezado a dilatar) y me lo negaron xk hacia menos de 4h del anterior. Si hubiera gritado, me habrian dejado ingresada, pero como no lo hice, me fui a casa, sabiendo lo que me esperaba. Efectivamente, me fui a casa y regrese en menos de 1 hora en ambulancia y con la cabeza casi fuera…

    1. Ja ja ja.
      Una dice que se sabe la dilatación por los gritos y otra dice que la mandaron a casa porque no gritó, lo que demuestra que los gritos no tienen nada que ver con la dilatación sino con el aguante de cada persona.
      Carlota, no sé donde tuviste a tu bebé, pero la persona que te atendió fue una irresponsable. No se puede mandar a casa a una mujer sin asegurarse de que realmente no está de parto.

Deja un comentario